Venezuela, 17 de Diciembre de 2018

¿Qué pasa con la música?

Mundialmente el comentario es: "Ya esta industria no es lo que era ".

"No se vende la misma cantidad de discos que se vendía en otros tiempos"

"Los artistas no duran lo que antes"

La pregunta obvia es ¿Por qué?

Pero antes de buscar respuesta a este asunto, que no es simple, hagamos otro ejercicio que comienza por hacernos la pregunta opuesta... ¿Por qué no?

El mundo hoy vive con la música como siempre lo hizo. La música esta en todas partes.

Si leemos la prensa, siempre hay alguna página dedicada a la música y sus artistas. Si escuchamos radio encontraremos que en un 75% es música. Si vemos televisión, no pasará mucho tiempo sin que la música, en alguna de sus manifestaciones, esté presente. Uno de los entretenimientos más factibles para cualquier mortal de ingresos modestos es asistir al concierto de su artista preferido. Si vamos al cine, la música es parte indispensable del ritual, es difícil imaginarse una película sin música. Entonces... qué pasa con la música?

Estamos sometidos sin lugar a duda a la música en casi cada momento de nuestra cotidianidad.

Decir que la música ya no es como era, es someternos a la opinión de algún conocedor septuagenario para quien, como es natural, "cualquier tiempo pasado fue mejor". Esta, sin duda, no es la razón pues si le preguntamos a un joven de quince años la respuesta será seguramente otra y debemos recordar que ellos son mayoría.

Volvamos a "¿Por qué? Y démosle un vistazo a esta teoría.

Los grandes culpables podrían ser aquellos mismos que prometieron llevar a la música a un estadio superior... a la cima, al non plus ultra de su expresión... ¿Quiénes? La tecnología y las leyes.

Con la llegada de las tecnologías de digitalización y la aparición, como consecuencia natural, del Disco Compacto, el universo entero se dijo... esto es lo que le faltaba a la música! Calidad absoluta, cero distorsión, agudos, bajos, medios... y por un tiempo así fue. Luego los mortales descubrimos que podríamos copiar exactamente todas esas cualidades digitales una y otra y otra y otra vez sin que hubiese la mas mínima perdida y ahí empezó todo a desmoronarse. Simultáneamente con este fenómeno, los legisladores comenzaron a pensar que alguna regulación habría que darle al asunto antes de que se les fuera de las manos y actuaron de acuerdo.... Demasiado tarde! Como siempre la tecnología vas muchos pasos delante de la leyes y para cuando el mal tenía dimensiones impresionantes las leyes ya no sólo estaban enfrentadas a todo lo que significa poner de acuerdo a un congreso para promoverlas sino a todos los países del mundo para firmarlas.

Tecnología y leyes, por supuesto, ambas en manos de humanos, a quienes ambas instancias se les escaparon de las manos.

Que la música es mejor o peor? ... es inútil discutirlo, ese esfuerzo podríamos utilizarlo para crear conciencia sobre cuánto cuesta componer una canción y qué espera quien la crea como retribución. Ciertamente no es ver como todos disfrutamos de ella sin devolver al creador nada... absolutamente nada.

Es curioso... todas las demás cosas que nos producen algún placer... somos capaces de pagar por ellas... la música?... pareciese que estamos seguros de que debe ser gratis. Hemos perdido la sensación de deuda con quien compone una canción que nos gusta.

Y la tecnología continua su marcha indetenible... y las leyes?... mas atrás, como siempre... y nosotros?... disfrutando de cada nota como si nos la mereciéramos..

Carlos Espinoza Raybans

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